A título de nada

Cómo se derrite la vida en mis manos.
Cómo se decolora.
Se desarma la vida. Se cae, y yo mirando sin estar ahí, viendo como las cosas pasan y sin decir nada me pierdo atravesando ese umbral que esquivo llamar embriaguez perpetua.
Qué inocente, qué tontamente inocente, uno se queda ciego y se despoja facilmente, tan facilmente. 
Pero la vida se cae y sigue cayendo y callando, que no hay final para caer ni hay fondo ni hay nada, mas que el silencio que al mentirnos o al mirarnos refleja el alma. 
Temiendo a lo que le temo, doblemente con terror, aterrorizado, de ser eso que me da miedo ser, lo que me deja parado.
Cayendo y callando, hablando casi siempre.
Yendo a lo profundo, aunque vos no vengas conmigo, porque nadie tiene que ir porque si- ni tampoco yo tengo-, pero quiero hacerlo para decirme a mi mismo que no me mentí, que fui, que quise hacerlo y fui a mirarme la cara y la espalda y los brazos y a celebrarme o a redimirme, pero fui. 
Me escupo y me beso, eso soy o no soy nada.
Y caigo cayendo de nada. De muerte y de vida, pero cayendo...

           quiero sostener este hilito en el umbral. 

                                               ¿Puedo? 





Moonlight Sonata

Una ciudad de lejos puede ser cualquier ciudad.
Lo que uno no mira en detalle se generaliza.
Lo que uno no aprehende se disuelve, incluso en su disolución.
Entonces nos acercamos y sentimos que hay cierta vibración en los detalles.
Entonces damos un fondo blanco, un golpe en seco, porque si no es profundo e inmediato, termina siendo "general".
Una piña bien dada, un buen Sol, un buen Do. Una mordida feroz.
El Rubinstein en el piano que Beethoven admitió.

Se es un gil o se llega mucho antes... como esa meta que se olvida.
Playing with fire.



Egon, el pincel, suena el timbre, lo damos por terminado.

Puede suceder. A ciencia cierta, esto no lo sabes. Sin embargo uno recobra la confianza y va. Me pregunto ahora en que instancia estoy.
Pero de cerca es hermoso. La vida es un melodía.
Nosotros vamos a mirar durante muchos años a través de la misma ventana. Y la luces varían, pero no cambian.
Y cuando decimos "nosotros" nos señalamos pensando que nos encontramos ahí, en el lugar hacia donde el dedo apunta. Y yo te pregunto sobre "vos" y me decís que sos ese cuerpo que está pudriéndose y gastándose y marchitándose. Pero te miro y sé que no. Sé que no estás ahí.
Gota tras gota.
No hubo error.
Te la jugás o te quedas mirando el pronóstico para mañana, aunque el frío de hoy todavía nos congele las manos. 

Si tiene que explotar, que explote.
Y si tiene que cambiar, que cambie.
Siempre vamos a estar cagados de sed, y el agua, todavía está lejos. 

Resumen de noticias

Vuelvo a la acción o, dicho de otra manera, vuelvo a ser la acción. Luego de algunos días de intromisión debido al nacimiento de Nilo, mi primer hijo, vuelvo a la fascinante experiencia de desnudar mis ganas a traves de lo que más me gusta hacer: Crear. Me resultan tan lejanas y a su vez tan frescas aquellas tardes de frío en Nueva York cuando vestido de soledad y dulce melancolía esculpía el rostro y las manos de lo que luego iba a ser El Piloto Ciego. Y al verme ahora, otra vez buscando para no encontrar, saltando al fuego para quemarme y desaparecer, intentando entenderme en las canciones y en los versos, me siento invadido por una profunda vastedad. 
Cuando en enero de este año decidimos regresar con Cuentos Borgeanos, nos sorprendió descubrir que aún conservábamos las mismas capacidades creativas de siempre, y desde entonces no dejamos de fabricar canciones, unas tras otras, guiados siempre por la misma luz pero atravesando, en lo posible, distintos caminos. Ahora, con casi veinte canciones batiéndose el poder, sorteando nuestro juicio y nuestra intuición, como espermas escurridizos que buscan llegar al núcleo que los redima, tengo la sensación de que el nuevo disco ya es un hecho. 
En principio, es el mes de agosto quien nos mantendrá encerrados en el estudio. Ya hay conciertos programados, pero eso te lo cuento después.

Ilustra, mi fuente inagotable de admiración e inspiración: Georgie. 





Sobre la familia

Este es un texto que publicó mi hermano menor, y el cual quiero compartir, tanto por la belleza de sus palabras como la profundidad de su significado.

Por Demian Sosa


Los sumerios decían "la amistad dura un día, el parentesco para siempre", quizás por eso no tenga amigos, y las dos mujeres que ame luego de un tiempo se transformaron en mis hermanas, al igual que los dos "amigos" con los que crecí.(léase, se transformaron en hermanos, y no en amantes)
Difícil es, convertir a otros humanos a tu clan, pero por suerte para todos nosotros, la reproducción sexual no solo es abundante, si no que además placentera.
Cuando una familia se agranda, se hace mas fuerte y quedan de lado los rencores, o los dedos que señalan el pasado, solo importa el nuevo integrante, y con amor lo volvemos propio, lo llenamos de nuestro pasado, de nuestros fantasmas, de nuestra sangre.
Como cada verano, el nilo crece, desborda, inunda la tierra y la arena, los nutre, deposita minerales, y vuelve fertil a mas de una nación.
Como su nombro lo indica, este nuevo miembro, tendrá que viajar hacia el norte, atravesar selvas, bosques, montañas, y uno de los desiertos mas grandes del mundo para llegar al mar, de eso se trata la vida, de atravesarla, de viajar, de SER. 
Me gusta pensar que un rió no divide dos costas, y siento que por medio de el, se unen dos pueblos, así se suman a una familia los que viven de uno y otro lado de su cause, haciendo el clan mas numeroso, enriqueciéndolo.
Nosotros sabemos de donde nace este nilo a diferencia de los egipcios, pero a su favor, desconocemos donde desembocara, el tiempo, nuestro enemigo o nuestros amigo según como se lo use, solo dirá en donde terminaran estas aguas.
Por ahora el solo se dispone a crecer, y haciendo honor su nombre, nutre de un lado y del otro a nuestra familia.

The Tallest Man on Earth

Hace poco más de un año descubrí a este artista. Comenzó como un chiste para mi esposa, fanática de Bob Dylan, a quien yo le envié un video con un mensaje que decía, "¿Y este? ¿Se hace el Dylan?". Me terminé enamorando de estas canciones. No importa a que se parecen. ¿Acaso seguimos acorralando a la música con esos miedos? Su voz me enchufa, y su guitarra es completa, es sincera, lo cual para mi siempre es una grata sorpresa.

El bar

Todo lo que entra, sale. 
Las putas turistas. 
La orina. La convicción. 
En el bar nadie es nadie. 
Casi zen. 
Se mezcla la soledad, 
la confusión,
y la necesidad de lo improvisto. 
En el bar cabe lo estúpido
tanto como lo zanturrón. 
No hay distinción. 
Humanos se congregan sin saber por qué. 
Los huevos se encojen y no es merca. 
En el bar. 
No hace calor ni frío. 
Es lunes para Avenida Rivadavia. 
De fondo suena Thom Yorke! 
Que descanses. Buenas noches. 
Todos saludan en el bar. 
Sin semana sin fin de semana. 
El bartender perdió la pierna en un accidente. 
Mareado en el bar. 
Duele el celular, 
mientras duela el silencio. 
Y si lo tenes que atajar, 
ponete guantes!
Que la noche no dispara si no hay que disparar. 

-se- habla español

Y mi pierna derecha dice...

...yo te llevo. Y mi pierna izquierda le contesta Yo te llevo a vos. Y un día me van a ver dando brincos con las piernas juntas y van a decir Este tipo se volvió loco, y yo voy a decirles que no estoy loco, que estoy saltando a brincos.  

La mano que se cubre es la mano que se mata

Las manos que se juntan no hacen sombra.
Es un reflejo. Un acto de supervivencia. 
Aún cuando ese acto signifique arder al sol, es para sobrevivir. 
Y si lo llamábamos amistad era egocentrismo y no una consecuencia.
Entonces las cosas se van pudriendo.
Y hay manos que se ponen viejas (hediondas) y solo se cubren por temor a ser lastimadas. 
La amistad de manual habla de intermitencias, 
y de lo que yo hablo es de quemarnos al sol.
Con los mismos rayos que trasforman la fruta y te alimentan, 
y quemarse y quemarnos y quemar. 
La mano que te cubre es la mano que te va a matar, sin lo hermoso de la muerte. 




Por eso digo que no basta con la intención, acá hay que poner algo de forma

Todo este mundo "stá" estático, ja-ja-ja.
El clave bien temperado y el resto que se pudra.
Todavía que ni siquiera y aún sin que, y vos te crees que sos gracioso.
Tanto indie hincha las bolas y de leer ni hablemos. Bolaño al horno (que te amo). Onetti, Santa María en soledad, y pan al vino y al vino pan.
El menosprecio es para ellos, no hay saldo a favor, pero, que mierda son algunas gentes.
Un clave bien temperado y una intención que se talla en alambre.
Hay los que duermen en el río y hay los que nos bañamos en sangre.

Carrito de Walmart y te hacés el Ginsberg, pero no.
La droga es al indie lo que el cine al bafici, y morite de la risa.
El que no posa se mufa y el que porta el libro nunca lo leyó.
Por eso digo que no basta con la intención, acá hay que poner algo de forma
El clave en salto, Gould, bien temperado y bien pisado.
El menosprecio es la culpa de las normas
Un clave bien temperado... y hoy solo puedo decir que te amo porque ya es más que una verdad.







Willkommen


Con motivo de la presentación de mi sello discográfico, este fue el discurso-manifiesto-introducción que escribí y leí para dar comienzo al evento:


"Wilcomen. Willkommen. Welcome to. Bienvenidos a la esencia. 
Hay un embrujo en este bienvenir que se disipa menos en lo trágico de la música que en el patético hecho de querer mostrarla. Componer, grabar, editar, comercializar, son para un artista palabras de una familiaridad casi absurda. Entonces lo afirmativo se pone en duda y dejamos de lado el “por qué” y nos reubicamos en el “para qué”, en una pregunta que lleva implícita su respuesta. 
¿Para qué hacemos música? Se me antoja que la música no tiene una finalidad. Como en el amor o como en el mar, es el oleaje lo que se justifica y no la pasividad y la contemplación. Una nota sucediendo a otra nota en una infinita danza de melodías propias, ajenas, originales y siempre activas. A eso llamamos “una canción”. Pero revisemos otra vez la pregunta “¿Para qué hacemos música?” y no vamos a encontrar una respuesta. La pregunta representa una acción que se responde por si sola en su mismo accionar. Hay un impulso y nada más ¿Inspiración, catarsis, egolatría, erudición? La definiciones son solo definiciones. 

Cuando decidimos emprender esta cabalgata kafkeana, sabíamos desde un principio que un proyecto sin finalidad, es un proyecto con todas las finalidades. Si no vamos en ninguna dirección, ¿qué trayecto podría ser ajeno a nuestra naturaleza? Este sello discográfico tiene más de sello que de disco. No es concéntrico, es excéntrico. Vamos a favor y no en contra. No gira entorno de si mismo sino que es la pulsión musical la que lo guía. Willkommen es también un patada en el culo a todo sistema de poder y de ambición, promotor de un arte rancio, caduco, viejo y cansado. Aquí se abraza a la música con sensualidad, con inocencia, con frescura pero también con empeño y tenacidad. La riqueza de nuestro fundamento es no tenerlo, así como un árbol no necesita fundamentar su existencia. 

Entonces, si la música no tiene un “para qué” ¿Cuál es la finalidad de un sello discográfico? La respuesta sigue siendo ninguna. Si la música no tiene una finalidad, ¿por qué un sello que la promueve, la abriga y le da forma debería tenerla? 

Cuando ya estás en el lugar donde precisamente querías estar, todo lo estático se vuelve dinámico, como el viento que te pega en la espalda y te recuerda que todavía estás ahí, y es entonces cuando la justificación pierde todo sentido.

En esta ciudad pasajera hay un Albrío resonante y astral, en donde todo lo esencial es un reto profundo porque también es Superfluo y no es elemental . Y si el comienzo son los horizontes, en donde Ese Perro que ladra es ese perro que muerde, seremos nosotros los que develemos lo oculto, como un Zahorí que nunca descansa porque nunca muere. 

Bienvenidos a Willkommen."

Mi propio BAFICI

               Hace algunos años dejé de ir al BAFICI. Menos por falta de ganas que por el hecho de quedarme sin entradas para las poquísimas cosas buenas que se proyectan. Me culpo; siempre olvido sacar con anticipación, y parece que, el que se olvida, se jode. En los últimos años hay un "boom" por asistir a este festival, como si la acción misma de asistir fuese un crédito necesario para formar parte de las conversaciones que lo sucedan: "La verdad es que no vi nada bueno, pura mierda, pero eso sí, yo fui al BAFICI". En fin, dejando la mera crítica de lado, y diciendo al pasar que los dos primeros BAFICI sí valieron la pena, me dispongo en abordar mi post. 
    Dejo una pequeña lista, a modo de recomendación, de las películas que estuve viendo durante esta semana en donde las salas se colmaron en el marco de un festival de cine independiente "para toda la familia".

Mi propio BAFICI:

- "Submarino" de Thomas Vinterberg 
- "Dekalog" de Kieslowski 
- "Las armonías de Werckmeister" de Bela Tarr
- "Mifune" de Soren Kragh-Jacobsen

y, que de independiente no tiene nada:

- "North by northwest" de Hitchcock 


Ni reflexión

La mayoría de las personas, aman a los demás en cuanto que estos, en su comportamiento y acciones, sean funcionales o contribuyan a la felicidad de quien los está amando. Es decir que, raras veces encontramos a personas que amen a otras personas tal cual se muestran, en el completo dominio de su libertad, incluso cuando esta libertad, la propia, perjudica a la libertad de la persona amada. 

Prólogo

Prepárame los días
Esos en que seamos juntos por ahí
vos y yo como especies raras
de una misma especie
Redescubriendo el mundo 
a través de las horas y de los días

Prepárame un futuro nuevo
Para mirarte aislado en tus sueños
Para ver crecer en tus dudas, 
llenas de vida, 
La colosal y uniforme tempestad que es vivir

Prepárame la muerte
La que he de dejarte
en una jaula siempre abierta
para que la traigas sin dolor
y al abrirla derrames algo de mi

Compañero de un "para siempre", 
prepárame de vos. 

Sobre ciegos hidalgos aquellos estos todos

Vaciá tu vaso, aplastalos.
Que haga eco el universo, que corra la voz. 
Somos la infinita partición de un tiempo que no podemos entender, menos por insensatos que por incapaces. 
Arraigados a este cuerpo, a esta vida, a esta desolación ¿De que otra forma podría ser?
Hay horror en los ojos del pasado que se agita con culpa.  
Hay tributo al odio y al deseo en este humano interior que nos acredita; lo llamamos altruísmo y amor, pero es odio y deseo.
Vaciá tus ideas y aplastalos de una vez.
Que ellos son las dudas.
Aplastalos en versos y melodías que los involucre, como nos involucra el hambre, la necesidad de poder, el vaciamiento, la rigidez y la justificación.
No hay nada que hacer, no hay nada que ser.
Todo está acá, donde nunca estuvo ni estará.
Entonces andá de una vez, corrompé al hombre común, cortá su soga, acorralalo.
Que la cultura no es más que un crédito que pagamos en cuotas.
Acá la rumba es otra.
Acá las palabras las dictan los sueños, las esperanzas rotas pero aún proclives. El corazón. El corazón terrible del poeta, de la fuerza, de la vida que se filtra en la emoción de dar.
Somos las nuevas canciones, las nuevas películas, las nuevas novelas, los nuevos colores.
Vaciá tu vaso y aplastalos.
Animate a ser este sacrificio que, como un eufemismo, llamamos arte. 
Vaciá tu vida y dásela al porvenir, 
que lo que queda por vivir ya comenzó mucho antes. 





Estudio para humano en LA menor



Mi cuerpo es la circunstancia que a mi cuerpo atañe. Mi cuerpo es una criatura que no soy yo.
Mis manos son las formas, aún banales, de lo poseso. 
Soy un artificio de la tremenda circunstancia de ser argentino, a veces grata, y otras terrible.
¿A ver que hay? Y no hay nada más.
Un libro. Una cerveza. Una meditación. Krishnamurti o la desolación.
Me recuerdo la muerte en la lágrima que cae, ardiente signo de purificación.
Lo que muere es la criatura y no su sombra. 
Pero me recuerdo la muerte para no olvidarme que tengo que morir.

¡Ay la vida! Dice el poeta. ¡Ay la nada! El profeta.
Rio cuando hay que reír. Y cuando lloro, hundo la cara de un modo, para poder resistir.

Un perro ladrando otra vez, ahora más cerca, siempre soy yo.
Un poeta, un profeta, el que descubre lo que no hay que descubrir. 





Hundertwasser

Hace más de once años, cuando yo aún no cumplía los veinte, descubrí la obra de Hundertwasser. Mi corriente era otra. Desde muy chico mis ojos no pudieron escapar del infinito espectáculo de los impresionistas, de los expresionistas y de las obras clásicas; la naturaleza y la violencia de la erudición eran una mezcla perfecta para mi pasión por la pintura. Por razones que desconozco pero que siempre son consecutivas y concéntricas, el universo de lo plano de Hundertwasser llegó hasta mi. De aquel momento hasta ahora, su obra, sus ideas, y sobre todo su grandeza arquitectónica y paisajista, fueron modelo -sino instrumento- de algunas de mis ideas sobre el mundo, y fueron además grandes motores de inspiración en los momentos en los que uno anda sediento de tales.
     Esta fría tarde de febrero, que para mi ya pasó, y que por cuestiones que parecen dispares o acaso no correspondidas, pero que por el contrario se relacionan profundamente con el hecho, tuve por primera vez frente a mis ojos las obras de este gran maestro que es Hundertwasser. 

Siento -creo sentir, ya que la afirmación siempre corre su riesgo- que todo arte es complementario. Yo siento que cada estilo es a su vez una transformación de otro, una entonación o una exageración de lo precedido y de lo sucesivo. No podemos pensar a los Beatles sin pensar en Liszt, tanto como no podemos pensar en Liszt sin pensar en Turner o en Dostoiesvski o en Oscar Wilde o en Kubrik. El universo del arte, de las obras de arte, las que desnudan, las que nunca coagulan, las que persisten y las que nos transforman, son coexistentes con todo lo que las rodea; no serían nada sin nosotros como tampoco seríamos nada sin ellas.
Nietzsche dijo alguna vez algo muy hermoso; "la vida sin música sería un error". Acudiendo a su sabias palabras,  creo que la vida sin arte sería un error. 

Friedensreich Hundertwasser representa para mi un símbolo de vitalidad, de deseo, de amor hacia uno mismo y hacia a los demás; el de mejorar las cosas, el de hacerlas mejor; el de ponerlas en acción, el llevarlas a cabo, el de hacer el verbo carne. Caminar sus calles, sentir su nieve, bailar su idioma, advertir las proezas, los aciertos, la dificultad y el atisbo, es tan enriquecedor como su Hundertwasserhaus y la infinidad de sus obras, todo, tan vivo e inevitable como siempre lo imaginé. 

Ilustran el posteo algunas fotos en la Hundertwasserhaus.





A favor

Si vas en contra te van a callar.
Tu familia, tu gobierno, tu religión, vos mismo.
Si vas en contra te van a callar.
Te van a crucificar y van a proclamarte un proser.
Si estás en contra se van a enojar.
La felicidad propia es un desconsuelo para los otros.
La risa, la ideas propias, el amor desmedido, la sutileza, todo atenta contra una estructura indómita e invisible. 

Si vas en contra te van a callar, 
y no hay peor argumento que debatirse contra el silencio. 
Y no hay peor enemigo que uno mismo. 






























Volver a Cuentos

Hace once años comenzamos un proyecto que homenajeaba, por su nombre, a Jorge Luis Borges. Escritor, por otra parte, que abordó con recurrente empeño y beatitud, lo circular, lo laberíntico, el problema del tiempo y los espejos. Dichos argumentos, menos literarios que existenciales, fueron también un punto de partida para lo que fueran las canciones de Cuentos Borgeanos. No es curioso que en este período de regreso, la palabra circular sea el adjetivo con el que nos explicamos esta nueva etapa de la banda.
Volver a tocar con Cuentos está colmado, en lo personal, se sensaciones multiples. Tres años no son nada y a su vez son una eternidad. Como dije en su momento, cuando habíamos decidido poner un punto final a este proyecto, es inevitable, en este vertiginoso planeta de la creatividad y las emociones, dejarse llevar por la tremenda corriente de los deseos. Paradójicamente -o todo lo contrario- es esa misma corriente la que ahora nos devuelve a este océano de amor, amistad, diversión y musicalidad que es Cuentos.
El tiempo nos puso otra vez en ese mismo lugar (el que nunca pudimos abandonar del todo). Me entristece que Agustín no pueda sumarse en esta instancia. Es raro porque desde que este proyecto comenzó siempre fuimos los mismos cuatro para todo; para los desafíos que supimos afrontar, hasta para el disfrute de la recompensa que la música supo darnos.
De modo que para mi, este, es un año de gratitud. Por supuesto que también está El Piloto Ciego, disco que amo y que está lleno de riquezas. Aún quedan muchos conciertos por delante, para saborear el ardor de esta etapa como solista, que, no concluye, pero que se ve acompañada por mi gran amor borgeano.

Ayer, cuando terminamos de ensayar y me fui con el Gato y Diego caminando hasta la avenida Rivadavia, intenté doblegarme y mirarnos desde afuera, y con cierta emoción, pude ver a esos pendejos que fuimos, cuando con 20 años juntábamos hasta el último peso para sustentar nuestro primer disco, y lo hacíamos con felicidad y locura y con la convicción de ser nosotros mismos; seguimos iguales, al menos en ese entusiasmo por los nuevos y grandes desafíos. Ahora, más hombres que niños, conservando la inocente capacidad de sorprendernos, nos veo seguros y preparados para este, el siguiente paso, quizá el más genuino y el más exacto.

   Viernes, 18 de enero del 2013.