Egon, el pincel, suena el timbre, lo damos por terminado.

Puede suceder. A ciencia cierta, esto no lo sabes. Sin embargo uno recobra la confianza y va. Me pregunto ahora en que instancia estoy.
Pero de cerca es hermoso. La vida es un melodía.
Nosotros vamos a mirar durante muchos años a través de la misma ventana. Y la luces varían, pero no cambian.
Y cuando decimos "nosotros" nos señalamos pensando que nos encontramos ahí, en el lugar hacia donde el dedo apunta. Y yo te pregunto sobre "vos" y me decís que sos ese cuerpo que está pudriéndose y gastándose y marchitándose. Pero te miro y sé que no. Sé que no estás ahí.
Gota tras gota.
No hubo error.
Te la jugás o te quedas mirando el pronóstico para mañana, aunque el frío de hoy todavía nos congele las manos. 

Si tiene que explotar, que explote.
Y si tiene que cambiar, que cambie.
Siempre vamos a estar cagados de sed, y el agua, todavía está lejos.