La mano que se cubre es la mano que se mata

Las manos que se juntan no hacen sombra.
Es un reflejo. Un acto de supervivencia. 
Aún cuando ese acto signifique arder al sol, es para sobrevivir. 
Y si lo llamábamos amistad era egocentrismo y no una consecuencia.
Entonces las cosas se van pudriendo.
Y hay manos que se ponen viejas (hediondas) y solo se cubren por temor a ser lastimadas. 
La amistad de manual habla de intermitencias, 
y de lo que yo hablo es de quemarnos al sol.
Con los mismos rayos que trasforman la fruta y te alimentan, 
y quemarse y quemarnos y quemar. 
La mano que te cubre es la mano que te va a matar, sin lo hermoso de la muerte.