Ni reflexión

La mayoría de las personas, aman a los demás en cuanto que estos, en su comportamiento y acciones, sean funcionales o contribuyan a la felicidad de quien los está amando. Es decir que, raras veces encontramos a personas que amen a otras personas tal cual se muestran, en el completo dominio de su libertad, incluso cuando esta libertad, la propia, perjudica a la libertad de la persona amada.