Estudio para humano en LA menor



Mi cuerpo es la circunstancia que a mi cuerpo atañe. Mi cuerpo es una criatura que no soy yo.
Mis manos son las formas, aún banales, de lo poseso. 
Soy un artificio de la tremenda circunstancia de ser argentino, a veces grata, y otras terrible.
¿A ver que hay? Y no hay nada más.
Un libro. Una cerveza. Una meditación. Krishnamurti o la desolación.
Me recuerdo la muerte en la lágrima que cae, ardiente signo de purificación.
Lo que muere es la criatura y no su sombra. 
Pero me recuerdo la muerte para no olvidarme que tengo que morir.

¡Ay la vida! Dice el poeta. ¡Ay la nada! El profeta.
Rio cuando hay que reír. Y cuando lloro, hundo la cara de un modo, para poder resistir.

Un perro ladrando otra vez, ahora más cerca, siempre soy yo.
Un poeta, un profeta, el que descubre lo que no hay que descubrir.