Instinto de otro capullo

                         


        Creo que fue un año en que no dediqué demasiado tiempo a este, mi querido blog, uno que, por razones no adherentes a mi voluntad, duró en vigencia -queda mejor decir en boga- mucho más de lo que hubiese imaginado. Sin embargo, muchas de estas razones que no castigaré a su debido tiempo, son irrisorias.
Pero no voy a cerrar el blog. Atentos. Simplemente lo abandonaré. 
La circunstancias son hermanas, y letradas. Al menos, en este desafío que supone para mi escribir un cuento, una letra, un poema, una idea, algún verso perdido, importa menos el formato que el motivo. 

"Dialogamente y a modo de comunicólogo", me abocaré en los próximos meses a terminar de escribir y dar forma a lo que será mi primer libro de cuentos. 
Algunos días atrás, en una amena charla con los amigos de la editorial Cygnus Regalis, decidimos que una fecha acorde, por no decir propensa, sería marzo del 2013. Es entonces por lo cual toda mi actividad literaria estará abocada y sometida al correr del tiempo y de dicha meta que llamamos "edición".
Por supuesto que siguen los conciertos -se viene el verano y los shows de la costa, y algunas cosas que estoy preparando en Buenos Aires- porque son, de una manera rauda y dimensional, momentos de vitalidad y de inspiración para mis escritos. 

En este momento me aboco a un relato que titulé "El hombre que va a morir", y que posiblemente, por su vigor y sus entreveros, dé título a este inevitable libro que os anuncio.

Sin más, nos veremos en los conciertos, y espero con mucho amor que lo que de mis manos se haga imprenta, los entusiasme y atraiga tanto como este formato digital.

                                                                                            Abril.