Chaboncita

Cada vez un poco más.
Es una insignia.
Resulta lógico no atraparse.
Preferimos el oxígeno que nos llegue con un poco de sangre viva.
Me gustan los que gritan, los que dan alaridos; esos son mis hermanos.
Los que caminan descalzos.
Y la quietud no los momifica.
Te invitan a caminar volando, sin bajar.
Una explosión sensual, de savia y de cuerpos y de certera espiritualidad.
Así es ella. 


La mano toma la copa de vino. La bebe sin boca.
Hay ímpetu.
Un tramo de futuro llega al encuentro; somos eso que seremos.
Y el Hoy es tan bestial, tremendo.
Me voy a emborrachar.
Cumpliendo las reglas de mis ganas las apruebo.
El misterio es que todo ya fue develado.
Hay tanta vida como quieres (puedas) ver.
Bailalo. Musicalizalo. Cogelo. Mordelo. Sin aferrarte a ello.


Sale del baño.


Me besa.


Su beso se expande. Paro de escribir. La amo profundamente.


... quiero esto, así, tan simple... sin refugios en la psiquis. Chaboncita.