Ojitos

Ojitos cansados los míos.
Ni en Milán ni en Bruselas. Floresta. 
Un día limpié el baño de un restorán.
Me muero en cada escenario.
Es mentira que el mundo es chico. Te juro que queda lejos.
Encontré unas entrevistas de Borges en una librería de Lavalle. Pasaron algunos años.
Creeme que duele.


Ojitos cansados los míos.
Nos sobra amor.
Si te duele el pecho es tristeza.
No me sé ningún refrán.
Le pregunté si tenía "domingos" y me dijo que sí. 
No taxis. No taxis.
Hay mucha distorsión entre la inteligencia y la astucia.
Conocí un actor que por astuto era gracioso pero en verdad era un pelotudo.
A las cuadras las decoran los árboles.
Le pregunto si me ama cuarenta veces por día. Me ama. 


Ojitos cansados los míos. 
La música es la excusa de ellos, no la mía. 
El valor de mis manos es que por fin te recorran.
La felicidad. La muerte.
Mi mejor amigo va al cementerio a ver a Pizarnik.
Siempre hablo de más.
El guerrero. El hombre de negocios.
A los dieciséis me salvó Monet.
Todos los putos films de Godard.
El que no afirma lo crocante se hace el snob. 
Siempre voy a leer.
La cantidad de suspiros que puedas.
Silvana.


Ojitos cansados los míos.
El universo que es hoy mañana no será nada.


Koan. 


Koan.


Los Coen.