El "acaso" de la belleza
Te vuelves mi enemiga, tan cruel, tan propia.
Sentir que la sangre se caliente cuando el corazón es frío y distante,
cómo los siglos que fuimos errando de búsqueda y de cristales.
La contradicción,
pura en su belleza,
de querer dejar todo lo que me acerca.
La furia de los hielos eternos de la muerte.