Dardos y Máximas IV

El amor es, no sólo un aliciente para el alma, sino que a su vez es la única manera de lograr nuestros deseos, nuestras metas, las tengamos o no.
Si participas del amor todo lo demás nadará en torno a esa participación.
Si eludes el amor serás una clase diminuta de nadería.
Todo lo que puedas hacer para amar es lo único que vas a poder hacer, lo demás es pura mierda.
El amor no es sublime ni tampoco lo son estas palabras; sólo son dardos proyectados desde mi corazón, que a punto de atinarte, aprenderás a esquivar.

Dardos y Máximas III

Las ambiciones son, por añadidura, hermanas de las frustraciones. Todo lo que ronde en torno a este círculo será siempre alimento de una cárcel de la cual dificilmente puedas escapar.
La ambición no tiene metas ni limites. La frustración es el histrión para que la rueda siga girando.

Si no hay ningún lugar a donde ir, ningún lugar a donde llegar ¿que significa esta carrera absurda hacia la nada?

Dardos y Máximas II

El vino nos ama.


Una familia de rectas paralelas, que cortan a dos rectas concurrentes, determinan en éstas segmentos proporcionales.


Ella me ama.


El cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos


Yo la amo a ella.


Si dos sólidos tienen la misma altura y las secciones paralelas a sus bases, a la misma distancia de éstas, tienen áreas iguales, ambos sólidos tienen el mismo volumen.


El amor es la única manera posible. 


Dados los dos lados de un ángulo y un punto X en su interior, el segmento más corto AB que pasa por X delimitado por los lados del ángulo recibe el nombre de línea de Philo.


La eternidad se pierde en el mar.

Dardos y Máximas I

La relectura de algunos pasajes de "Le Petit Prince" de Saint-Exupéry y el devastador e imperturbable pero fascinante universo de Robert Schumann, me develaron una desgracia menos altruísta que apócrifa: Hasta las personas que más queremos -acaso que quisimos alguna vez- terminarán por ponerse aburridas, serias y chatas.
¿Cual es la razón de su chatura, de su infelicidad, de su apagamiento? La sociedad, las regalas establecidas y repetidas, las disciplinas, las religiones, la falta de sacralidad para con la vida, el deseo de poser lo que sea con tal de llenar el vacío existencial. "Caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta".
¿Y quienes son los que se salvan? Los locos, los que hacen su propia disciplina, los que no se cansan de intentar, los que se contradicen, los que celebran el amor en cada beso, en cada muerte, los que sólo quieren dar sin esperar nada a cambio, los que se animan, los que saltan, los que sueltan.

Hombre lobo del hombre no es lo mismo que decir hombre lobo del hombre. (Esa astucia te la debo Pizarnik)

Alguien más que yo

En la orilla de un mar abierto, infinito, taciturno, inalcanzable.
Espero ese beso a distancia.
Espero que tus caprichos se transformen en más caprichos.
¿Que es el amor sino esperar?
En mi mano llevo una lanza dispuesta a ser proyectada. La hice de palabras calladas.
Quiero no querer cuando quiero.
Y estas manos de fuego también me queman.
Quiero no odiar cuando odio.
Pero sigo siendo un agravante de mi mismo.
La soledad es el único misterio que podemos contemplar. Lo demás son espejismos del ego.
Podría abrazar todas las cosas solo para abrazarme.
Podría acunar el mismo sueño que no dejo crecer para que me envuelva en la inútil circunstancia de la reciprocidad.
El arte es todo o nada.
La nada es un arte del todo.
Todo es nada para el arte.
Mirame. Simplemente mirame.
Quizá alguien más escuche mi melodía silenciosa, muda.
Quizá detrás de este laberinto haya alguien más que yo.

Domingo, bendito domingo.

Salgo a comprar una cerveza.
Los domingos los "chinos" más cercanos están cerrados. Entonces empiezo a caminar sin rumbo.
Recoleta pasó de ser afrancesado a ser concheto. Pero igual me gusta.
Hace muchísimo calor.
 Me quedé con lo que dice Kerouac al comienzo de "On the road":

... la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde cómo fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas...


Entonces encuentro un lugar abierto.
Agarro una Heineken del fondo abalando al sentido común que sostiene que las de atrás van a estar más frías.
Ni siquiera me gustan las cosas muy frías.
La china tiene tal mal aliento que incluso del otro lado de la caja puedo sentirlo.
10.50 $. Le pago con 100. Se me cruza la inocente idea de que por razones práticas debería cobrarme 10. Sobre todo porqué no llevo una billetera y no es lo mismo tener un par de billetes enroscados en la misma mano con la que voy a llevar la bolsa con la cerveza, que a eso, adherirle algunas monedas.
Me cobra lo que me tiene que cobrar. "Nadie le regala nada a nadie", pienso. Por la forma en que la china me miró posiblemente lo dije en voz alta.
Cuando entro a mi casa estaba sonando Cerati. Un domingo, no.
Pongo Radiohead a todo volumen. En el departamento contiguo no vive nadie. Lo alquilan para turistas -según me enteré ayer- y hace semanas que está deshabitado.
En la otra punta vive una... alguien, que no sé si es más bien una adulta o una señora, con quien crucé poquísimas palabras en el ascensor, lo cual me bastó para que me resulte un individuo completamente desagradable. De modo que el volumén es una estrategia de fastidio, sino una forma de acallar el mal humor que vengo trayendo desde hace unas horas, no por mi culpa sino por culpa de otros.

Ahora pienso en lo que aprendí de Krishnamurti, lo que aprendí de los estoicos, lo que aprendí Whitman, y comprendo que todo conocimiento es una experiencia vacía y ajena.
Entonces me valgo de mi propia capacidad de generar realidad y me digo que "nada es esencialmente necesario".
Mierda. Puro conformismo.

La verdad es que en el verano los domingos no deberían existir.
Probablemente no deberían existir la idea de los días cómo algo sucesivo. O todos los días tendrían que llevar en mismo nombre.
Total la razón por la cual fueron necesarios alguna vez tenía que ver con un orden social y una armonía entre las personas, cosa un poco agotada, acabada y, por tanto, inútil.
Después de todo cada uno hace lo que se le da la gana, esté fastidiando a los demás o no.
Mejor dicho, da la sensación que cuanto más te puedan fastidiar, más felices se van sentir.
Parodia frente al espejo:
Me miro, de cerca me miro, cada vez más de cerca y entonces juego al cíclope, me miro cada vez más de cerca y mis ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen, y el cíclope se mira, respirando confundido...



Viernes 27.1.2012 o De la fortuna que nos acontece

Sigur Rós. Untitled 1. Es la primera canción del primer álbum que escuché de ellos. El único lugar donde se podían comprar sus discos era en Rock N' Freud. Ni siquiera eran originales. Para conseguirlo original tenías que hacer el encargo y costaba, por supuesto, cuatro veces más. Pero la copia era digna y venía con una fotocopia a color de la tapa y nada más...

            Los descubrí el mismo día que a Murakami y la razón fue la misma. Estaba leyendo una entrevista a Thom Yorke en donde hablaba del próximo disco de Radiohead -en ese momento iba a ser Hail to the tief- y entre otras cosas contó que venían de una gira en donde habían llevado de teloneros a una banda islandesa, la cual a su vez había sido recomendada por Bjork, llamada Sigur Ros. (En un apartado de la entrevista había una pequeña reseña de la banda, lo cual bastó, sumado a la recomendación de Yorke, para llamar a mi curiosidad).
Casi al final de la entrevista el periodista hace referencia a la atmósfera onírica y oscura de las nuevas letras de Radiohead. Fue ahí cuando escuché por primera vez el nombre de Haruki Murakami. Thom Yorke afirmaba haberse inspirado integramente en la última novela del japonés,  llamada "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" para escribirlas. Mi curiosidad, ávida y temperamental, se había duplicado. 

... cuando salí de la disquería crucé al Shopping Alto Palermo, entré en la librería Yenny y compré la versión en un tomo de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo". Novecientas páginas. Creo que después de Dostoievski no había leído una novela tan larga. Me cautivó, menos por mi tendencia hacía el orientalismo que por la occidentalización del Japón. Me sentí otra vez un lector de Kafka. Esa misma tarde leí la mitad de la novela.
Antes de dormirme -en ese momento no existía ni el Ipod ni los reproductores mp3 ni nada por el estilo- agarré el disc-man, puse el CD, apagué la luz y comencé el viajé íntimo, profundo, enigmático y visceral de una de las bandas que, desde entonces, está en el podio de mis favoritas.


Sin ningún razón aparente, ambos artistas, unos músicos, el otro escritor, se abrazaron en una circunstancia  adquirida, para menoscabar el azar y desmentir lo cabalistico. Los acontecimientos nos son actos fortuitos sino una simple jugada de la fortuna.
Una teoría aún más artificiosa, sostiene que todo lo que sucede en mi vida se lo debo a Jorge Luis Borges.

Jueves 26.1.2012

Ayer terminé de grabar las voces.
Hoy grabamos unos violines con Javier Casalla (¡grande el aplauso!) y podemos decir que el disco está prácticamente terminado, exceptuando la mezcla y el mastering.
Entonces me invade un vacío al que estoy habituado. Una sensación que conozco y no es ajena a mi. Si hago la cuenta es el octavo disco que grabo en mi vida y en la conclusión de todos ellos, incluyendo este, vienen aparejados sentimientos tales cómo la felicidad y la celebración así también cómo la angustia y el desconsuelo. Probablemente deberíamos hablar en términos emocionales sobre los sucesos del alma. Pero el Piloto se transformaría en un diario sentimentalista y no en la bitácora de pareceres y azares que ya es, y con la que tan a gusto me siento.

Sólo te cuento esto para entenderlo. Al hablarte me hablo. Soy un ser y no un estrategia de marketing, por lo que jamás dejaría que este espacio se contamine del decoro promocional o la reproba necesidad de un auto-gestionarse en términos comerciales, tapando así las desnudas ganas que me invaden.
No tengo nada que venderte. Sólo te hablo del vacío para que lo sientas. Sólo te pido que intentes sentirlo.

Vivimos (las personas) inflándonos de logros y de metas cumplidas y por cumplir. Así nos enseñaron. La estructura de nuestro ego, falso avatar del alma, es tan sencilla y tan específica que hasta probablemente lleguemos a sentir placer y plenitud en dichos propósitos. Pero no es más que un amague, un espejismo; no es más que la desnutrida herencia que llevamos tras los hombros y de la que, sin saberlo, nos alimentamos.
Sé vaciedad. Sé incompleto. Perdé algunas piezas en el camino. Eludí. Matá. Soltá. Aspirá el humo del incayuyo inmaterial y sé presente despojado y lúcido, lleno de vida y vacío de todo lo demás.

Es cómo el Amor, "sin fechas ni horarios ni adornos; sin regalos ni halagos" -te cito poeta de mis días.
Es cómo el Amor, que no quiere nada para sí que no sea para dar, para soltar, para vaciar.

Sé vacío. Sé presente. Sé Amor. Sé.

Martes 24.1.2012 (Escrito un miércoles)

Estoy en el estudio. Hoy es el tercer día de grabación de voces. Aún no llegó nadie. Les quería contar de ayer porqué al igual que el lunes los tiempos no me dieron para sentarme en la computadora. Metimos tres voces. Dos de ellas de las canciones más hermosas del disco, en mi opinión. Una se llama "Ojos" y la otra aún no tiene nombre, pero probablemente se llame "camino desconocido" o algo así.
Hoy vamos a meter lo que resta de las voces y mañana algunos overdubs.
Hablar del disco ya es una impresión vacía. Sólo resta amigarse con el tiempo y esperar el poco tiempo que resta para que este universo construido al destruirse llegue a sus oídos y a sus corazones.
Ayer se nos ocurrió que sería bueno incluir un cover de una banda de la que tanto Adrián cómo yo somos grandes admiradores. Es una banda argentina y es de los ochenta y no digo más. Ojalá lleguemos a grabarla.

Eso y aquello. Besos.

Lunes 23.1.2012 (Escrito un Martes)

Ayer comenzamos con la grabación de las voces, razón por la cual mi tiempo y mis ganas y mi energía estuvieron puestas en ello. Por eso abandoné por un día y faltando a mi promesa a mi querido Piloto Ciego.
¿Que puedo decir? Se entremezclan el asombro y la certeza cada vez que abrimos una sesión. Si hay algo que me hace feliz, algo que desborda el cántaro de la dedicación y el entusiasmo -motores inseparables y amigos- es sentir que he encontrado el disco que tanto buscaba.
Metimos cuatro voces, lo que es muy bueno. Fue hermoso además concretar algunos versos con Adrián. Para mi es muy difícil, muchas veces, salir de las encrucijadas poéticas a las que el ejercicio de la letra me expone, y por otra parte soy tan receloso de esos versos, que son muy pocas las personas a las que dejo entrar en ese universo; Adrián es una de ellas.
Terminamos frescos y no cansados. Es una máxima que vengo manteniendo desde los discos de Cuentos; las grabaciones tienen que estar colmadas de placer y de disfrute y no de presión y de desenfreno y paranoía. Ser el tiempo y no estar detrás de él.
Así es, querido lector, cómo van marchando las cosas.

Pasado el mediodía vinieron Fatuzzo y Patt a visitarnos, lo cual siempre es una circunstancia feliz, ya que los discos -otra máxima- deben ser colmados de amistad y cariño pues su finalidad es que dichos sentimientos sean otorgados en cada nota, en cada palabra, en cada sonido, en cada escucha.

Llegando el fin de la semana vamos a grabar algunos bajos y unos violines. A medida que las canciones se van armando se nos ocurren muchísimas ideas sobre instrumentación que, empero, deben ser sosegadas por un deseo mayor que es el de terminar el disco para mitad de febrero.

Ahora, tomando un té de jengibre con miel, terminado de preparar las cosas para llevarme al estudio, escribiendo el Lunes un día Martes, espero haber transmitido, lector, lo que deseo darte y lo que, puedo argüir, quieres recibir.

Au revoir!

Domingo 22.1.2012

Estamos siendo todo el tiempo.

Sábado 21.1.2012

Resulta muy fácil distraerme. Y creo que la distracción es, a su vez, una cosa de gran valor. Suele ser incluso de gran utilidad para mi. En estos momentos de creación, de composición, de escritura, distraerme es una manera de quitarme los filtros, los escudos; desnuda lo que quiero decir. Por ejemplo, si yo me sentase durante horas frente a la "hoja" en blanco (lo de la hoja no es literal ya que hace mucho tiempo que sólo escribo en la computadora) con la sola intención de escribir un verso o una letra o lo que fuere, probablemente no escriba una palabra. Entonces busco distraerme, busco doblegarme de manera que la parte creadora quede indefensa y así poder agarrarla desprevenida. Fue así cómo salieron las cosas que escribí. Probablemente de todo aquello podamos encontrar algún verso bueno. Quizá canciones cómo "Frió" o "Cajones Vacíos" o "Felicidades".
Hoy me estoy tomando las últimas distracciones. Es decir que he decido dar por finalizadas las letras de este nuevo disco. Toda corrección que hoy surja será la final, ya que de no ser así, serían eternos borradores. En primer lugar porque soy inconformista y cambiante y contradictorio, y por otra parte porque cada día es una vivencia única y singular y no puedo traducir de la misma forma lo que vivo hoy de lo que viví ayer y lo que viviré mañana...

... mañana vuelve Adrián del sur de tocar con Bajofondo. El lunes comenzamos con la grabación de voces. Vamos a estar toda la semana. También vamos a grabar algunos bajos y un violín para un tema. Surgirán otras cosas y luego todo se va para Los Angeles con Adrián en donde Anibal Kerpel  (HONOR mayúsculo) comenzará con las mezclas finales. Y eso es todo, y TODO es mucho.

Viernes 20.1.2012, escrito un Sábado.

Nada. He existido.

(capítulo número tanto de "La Nausea" de Sartre.

Jueves 19.1.2012

Comenzó temprano. Siete de la mañana. No dormí mal pero tampoco bien.
Llegué al estudio a las ocho y media.
Pasadas las nueve llegaron Adrían y Luciano. El piano estaba afinado. Lindo.
Grabamos las tres canciones que teníamos que grabar. Supervielle brillante.
Ellos se fueron porque viajaban al mediodía para el sur.
Me quedé en el estudio esperando una moto de mensajería mientras leía una entrevista a Larry David. Me reí en voz alta, muy alta. Larry David me gusta mucho.
Salí.
Quité el candado de la bici.
Salté por la vida. Permanecí.
Pedalié el barrio de Belgrano a donde posiblemente me vaya a vivir.
Me gusta conocer los barrios, las calles, las personas. Me gusta mirar. Observar.
Pensé en el disco. Me puse feliz. Se lo escribí por e-mail a Adrián.
Pensé en todas las personas que me quieren y que están detrás de este disco para que todo suceda con placer y felicidad.
Amo la música. Lo amo a él. La amo a ella. Amo.
Por teléfono mi mamá aprendió a decirme "Abril" y yo le digo "viejarda", que es cómo decir Madre más cariñosamente.
Tengo dos hermanos, una guitarra y cientos de libros. Películas en dvd rayadas.
Fue una charla por skype de más de tres horas. Recreo. Y si no era recreo eran tres horas igual. You make me feel like I am free again.            
Me fui al bar de la vuelta. Las letras. Me reí de alegría y un poquito de regocijo.
Leí sobre Godard. "Son muy franceses" nos decía Sábato.
Volví. No-films. No-computadora. No-leer. No-nada. Me quedé quieto sin saber que lo estaba.
El piloto ciego.
Te quiero dar esto lector. Son mis manos.


Miércoles 18.1.2012

¿Qué es la vida? ¿Qué es aquello a lo que llamamos vida? No hablo de valores de ninguna clase. No me refiero a ninguna de las respuestas previamente formuladas. Olvidate de todo lo que aprendiste al respecto, de lo que te enseñaron. No quiero que me des una respuesta inmediata. Entrás a este blog con la intención de leer otra vez un relato, una anécdota, un parecer, una opinión, de meterte en mi vida pero yo ahora me quiero meter en la tuya. Y te estoy preguntando, ¿qué es la vida?

Y cuando te pregunto que es la vida también te estoy preguntando "para qué" es la vida. Es una pregunta de frente. No podés escapar a esto. ¿Qué es la vida? ¿Para qué es la vida? Me podés responder que la vida  esto o aquello. Los más nihilistas dirán que la vida no tiene sentido. Los supersticiosos que hay un destino por el cual estamos acá. Pero vos, quien está ahora leyendo estas palabras, sos el que formula y elige repetir o detenerse. Entonces te pido que te detengas ahora mismo y que te preguntes "qué es la vida".

Miércoles 18 de enero del 2012.

... nado en el amor, porque el amor es agua con sal. Y tus manos me llevan a la superficie de aire fresco, de dulce instancia, de perplejidad, de deseo... tus manos. ¿Que es la vida? Esto!




Martes 17.1.2012

No hay sensación comparada con la saciedad, baladí, de haber creado algo, por más pequeño que sea. Bailando esa danza transcribí las diez letras que ilustran las diez canciones con las que se forma este disco que tanto busqué, que tanto anhelé, y que yace en la puerta de salida, próximo a respirar. Y en esta abundancia que me llevó más de un año creo encontrar cosas muy bellas, al menos eso dice mi corazón, cómo tantos versos que quedaron afuera y tantas melodías que posiblemente nunca verán la luz. Pero de eso se trata. Hoy, revisando, armando y desarmando estrofas, acariciando las palabras, empujando otras, encontré cosas que algún día compartiré:

Quiero besar el mar que se esconde en tu boca
Y hundirme en el egoísmo de quererte un rato más.
Nadar con tus pies en el aire, y beber esa sustancia 
que me anuncia y me disuelve, cuando te digo Amor.

A versos cómo estos les cuesta relacionarse con las melodías, ya que tan engreídos se sienten, que poseen su propia musicalidad. Pero están acá -o ahí- o en alguna parte, y de alguna manera deseo compartirlos, ya que es el único propósito de mi vida.

... hoy el método fue el mismo. Busqué un bar, busqué el ruido, busqué el silencio en el mar de palabras que se entremezclaban, cómo dice una letra nueva no hay silencio si no hay ruiseñor. Y el resultado otra vez fue feliz. Así que corté pronto. Y mientras terminaba el té me puse a corregir un artículo que escribí sobre Onetti para una revista y que en un futuro compartiré por acá.
Entrando la noche vimos una película juntos. "Escena frente al mar" de Kitano. Malísima. Pero a Kitano lo queremos. 
Cené. Volví a leer obsesivamente las diez canciones y a corregir algunas pequeñeces que no son importantes pero que sustancialmente hacen un Todo. Ahora vuelvo al Piloto, con quien trataré de tener un lazo diario en la medida que pueda, para enterarlos queridos lectores del conjunto de sucesos que componen mi vida, y que de una forma u otra siempre tienen la misma finalidad: La música. 

NOTA Sobre Kitano: No soy crítico de cine, ni crítico literario, ni crítico de nada. Simplemente expongo mis gustos de la manera menos dramática posible. 


Lunes 16.1.2012

Tengo la vaga sensación que algo en mis hábitos y en mi rutina cambio. Quizá se deba a que hace casi dos años que no vivía en el verano porteño. De modo que hoy me levanté más tarde de lo acostumbrado. Cerca del mediodía. Y aunque ahora mis despertares sepan diferentes -estar enamorado no es sólo el encuadre de la plenitud sino que es a la vez un coordinar con una realidad paralela, más inmensa y más pura, en donde siempre hay un disparo hacia las estrellas, o hacia la belleza o hacia las cosas más hermosas que podamos imaginar- mi hábitos siempre rondan en torno a lo mismo; la música, las canciones, los versos, la poesía.
Estoy terminando de escribir las letras de mi nuevo disco. El eterno borrador. El eterno miedo. La eterna inconformidad. La mísera inseguridad. Pero hoy me fue bien. Escribí cosas muy bellas. Quizá porqué cambié de método. Estaba escribiendo en la mesita de la cocina al lado del ventanal apreciando la luz, pero hoy me encerré en el cuarto, me senté en el piso, bajé la persiana y prendí una vela; no hay método para las musas, sólo hay que saber buscarlas. Y cómo me fue tan bien tuve que salir corriendo de esa situación, no hay que abusar de las buenas condiciones. Entonces agarré la bicicleta y me fui hasta el Paseo Alcorta, me senté en un Starbucks y seguí. El ruido de fondo, la gente hablando, el sol que me incomodaba y la incomodidad misma me resultan un ambiente grato e idóneo para el ejercicio creativo.
A las seis de la tarde había logrado mucho. Feliz volví a mi casa, hablé con ella sobre Drive, un film fácil de abordar pero no de asimilar, un film genial. "La diferencia horaria nos despide siempre más temprano de lo que desearía amada mía". Cené lo que había para cenar, que siempre es algún tipo de ensalada. Y me recompensé yendo al taller de Fatuzzo. Él tomó vino y yo té. "No estoy tomando vino porqué me estoy cuidando la garganta para la grabación de las voces"- le dije. Entonces Manucho, que es el mismo que Fatuzzo, me mostró un artista que no conocía y el cual me conmovió profundamente, "Anthony and the Johnsons". Él me dijo que ya me lo había mostrado y que lo mandé a la mierda. Yo le dije que posiblemente estaba borracho y que no me acordaba. Después hablamos de Tarkovsky y después nos fuimos. Ahora escribo sobre el día Lunes pero ya es Martes. Estoy cargando una película de Tarkovsky porque Manucho me lo recordó. Hoy también pensé en Camilo Cela.
Tengo que meter la palabra "alevosía" en alguna canción. Menos por lo riesgoso que por la dificultad de ser cantada.

NOTA: El amor es el suceso más loco que pueda ocurrir. Cuando te enamorás, la razón queda atónita, no puede entenderlo, no puede explicarse cómo sucedió, tan de repente. Y así pasa, si saber que está pasando. Por eso el amor es del corazón.

Chardonnay

El "acaso" de la belleza
Te vuelves mi enemiga, tan cruel, tan propia.

Sentir que la sangre se caliente cuando el corazón es frío y distante,
cómo los siglos que fuimos errando de búsqueda y de cristales.

La contradicción,
pura en su belleza,
de querer dejar todo lo que me acerca.

La furia de los hielos eternos de la muerte.

Primero de enero del dosmil doce

Podes haber comenzado el año despierto o no, ¿que importa? lo comenzaste de todas maneras.