Soy un dibujo zen o Los títulos no llevan punto.


Peleo contra la resaca con dignidad triunfante.
 La respiro suavemente, cómo si cada inhalación fuese una caricia para mi cuerpo cansado pero feliz.
Se entremezclan los sentidos.
Ayer le dije a mi hermano que no queria tener hijos y que no los iba a tener. De eso si me acuerdo.
La resaca le arremete otro uppercut a mi memoria.
Soy un dibujo zen.
¿Fogwill o Ginsberg? Está tarde tengo ciclo de lecturas y no acabo de decidir.
Leer algo mío es otra opción.
Estoy en un Starbucks y siempre me parece un lugar de mierda. Pero igual vengo. Que se yo. Cómo esas cosas que haces y que no tenés ganas de hacer pero las haces igual. Cómo ponerte de novio o festejar la navidad en familia.
Enfrente mío un tipo me distrae. Se frota las manos una y otra vez frente a su vaso de café. Se las frota antes de sacar la tapa, se las frota antes de abrir el sobre de azúcar y calculo que se las va a frotar antes de tomarlo.
Cómo en estos lugares escriben tu nombre con marcador negro en tu vaso, sé que el tipo se llama Donato. "Donato el que se frota las manos".
Me levanté escuchando Radiohead y voy a seguir escuchando Radiohead.
Últimamente no hago nada de lo que tengo que hacer. Cómo una determinación de rebeldía tardía y pelotuda. Pero no me incomoda. Your time is up.

Posiblemente todos tratamos de ser felices, pero no todos sabemos cómo hacerlo.
Si, Donato se frotó las manos antes de darle el primer sorbo al café.