Pequeña serenata ciega

Al lector:

¿Porqué escribo? No lo sé.
¿Para quien lo hago? Creo que para nadie.
Sean acaso estas intempestivas palabras, habitantes de un compartir anónimo que hay entre vos, lector, y entre cada una de las letras nacientes, un intento pacífico e invertebrado por quitarme las ideas de encima.
Pienso que toda manifestación creativa, sea artística o no, es una manera de sacrificar nuestros miedos, nuestras inquietudes, nuestros interrogantes.

A veces no importa lo que estoy diciendo, ni siquiera si estás de acuerdo conmigo o no. Posiblemente el "cómo" es menos relevante que el "para qué".

¿Para qué escribo querido lector, piloteando ciegamente mis aguas, a veces profundas y otras planas?
Para que en ese contacto nos perdamos, vos y yo, en un abrazo infinito, que quiere quitarnos más de lo que nos da.