Emancipación

Entonces comenzás a ubicar y a trascender las situaciones. Porqué sino te quedás gobernado por un instante, por un amor, por una familia, gobernado por una idea. Para no quedar -permítaseme la obviedad- atado a una circunstancia, uno acude al empeño de superación y por ende a la determinación. Y en este incurrir que es una decisión uno debe ser tenaz, o al menos un poco frío.
Nietzsche, a quien tanto admiro y a quien le debo muchísimo, decía que el problema de la discriminación no es el problema en si, sino que lo importante es analizar al artífice y al motor de ese hecho. Es decir, que un tipo tan estúpido cómo Hitler haya utilizado la sabiduría nietzscheana con fines egoicos, no significa que la idea, "en si", sea la causa y el impulso de tales fines.
Por eso uno debe elegir, discriminar, disociar de manera tajante y personal, guiado por su visión del mundo, pero también abrazando el sentido común.
Digo todo esto porqué en el día de hoy, el cual me dediqué exclusivamente al disfrute y la agonía que supone la composición lírica, me topé, en mis descansos, con el comportamiento errático de quienes, a falta de entenderse a si mismos se destruyen, y en su destrucción quieren llevarse a todos los demás.
Eso es lo malo de los ojos que no ven más que para afuera.