Adagio y un poquito Andante.

Y en eso me atrapa el insomnio o el despertar insomne. Que cosa extraña. Miro por la ventana y todavía no amanece. Afuera, los árboles se agitan vehementes, en el baile más elemental: La quietud. Me pregunto "que es la vida", pero lo hago sin propósito aparente. Es una pregunta encerrada en una respuesta. Cuando digo "¿que es la vida?" quiero decir, que es lo que se esconde detrás de toda esa experiencia que la suplanta. Vivimos corriendo de un objetivo a otro, de una meta a otra; vivimos acumulando objetos, experiencias, recuerdos; nos situamos en el tiempo y en el espacio, en el individuo, en una creencia... son mortajas.
"¿Que es realmente la vida?", me pregunté y luego me perdí en una contemplación menos genuina, menos real; la observación.

... pensé en Akutagawa y me sedujo la idea de un final patético y atroz. "Probablemente sea un deseo infantil, no madurado", pensé y fui hasta la cocina a buscar algo para tomar. Ya no quedaba más vino.