Adagio y un poquito Andante.

Y en eso me atrapa el insomnio o el despertar insomne. Que cosa extraña. Miro por la ventana y todavía no amanece. Afuera, los árboles se agitan vehementes, en el baile más elemental: La quietud. Me pregunto "que es la vida", pero lo hago sin propósito aparente. Es una pregunta encerrada en una respuesta. Cuando digo "¿que es la vida?" quiero decir, que es lo que se esconde detrás de toda esa experiencia que la suplanta. Vivimos corriendo de un objetivo a otro, de una meta a otra; vivimos acumulando objetos, experiencias, recuerdos; nos situamos en el tiempo y en el espacio, en el individuo, en una creencia... son mortajas.
"¿Que es realmente la vida?", me pregunté y luego me perdí en una contemplación menos genuina, menos real; la observación.

... pensé en Akutagawa y me sedujo la idea de un final patético y atroz. "Probablemente sea un deseo infantil, no madurado", pensé y fui hasta la cocina a buscar algo para tomar. Ya no quedaba más vino.


El exilio de la verdad

A eso que llamas verdad, es por lo general un sustituto de tu esencia. Tu vida es un río bravío y perspicaz, pero a su vez subterráneo, oculto, apócrifo. No en más que mugre lo que lo tapa y es en esa mugre donde te hallas. Descansas sobre la mugre, caminas sobre la mugre, vives sobre la mugre, amas sobre la mugre. Y tu río sigue ahí; un fluir inagotable, una experiencia presente, la carrera de la pureza, de la eternidad.

O te envenenas y te pudres, o tomas una pala y comienzas a cavar. Puesto que para encontrar nuestra verdad, la empirica, la fundamental, hace falta cavar ondo, hace falta desenterrar mucha mugre putrefacta que se acumuló día tras día, siglo tras siglo. Y sin pretenderlo llegas a ese manantial de frescura, improvista e inmortal, que es “Ser uno mismo”.

La verdad; la pura verdad.

Balsam fir

Cerca. Siempre es el ojo el que mira primero. Cerca. Un estallido del corazón que pierde el rumbo al ganarlos todos. Cerca. Aquella mañana en que volvimos a reír. Cerca. El juicio que nos hace menos exigentes. Cerca. El universo que escapó de un mundo devenido a chatura…

Y lejos del desprecio, de la solidificación, de los propósitos egoicos, sólo es posible un despertar saludable, enterizo, apreso y dimensional.

Nada de lo que puedas “tener” va a hacer que tengas lo que nunca tuviste. Todo lo poseemos, mucho antes de averiguarlo, incluso, sin siquiera saberlo.

Sé alimento y no predador. Esa es mi “buena nueva”, atea y temperamental.

Después de la lluvia que vino del sur

Un pequeño rayo de luz se filtro entre las densas nubes. Había pasado la lluvia. Se entremezclaron el canto de algunos pájaros con la aspereza de un violonchelo "bacheano". Nada es sano si lo observamos taciturnamente porqué así también estamos profanando la pureza existencial.

... las gotas cayeron una tras otra sobre una chapa oxidada resonando en una danza percusiva. "Está lloviendo otra vez"-pensé.