El paraíso infernal


Todo lo que hacemos lo hacemos en base a la seguridad. Queremos asegurarnos hegemonicamente. Contratamos un seguro médico, votamos, somos seguidores de un deporte, amamos, nos casamos, tenemos hijos, trabajamos, compramos casas, autos, libros, comidas; vamos al cine, nos vamos de vacaciones; nos hacemos muchos amigos... por las dudas.
Sólo queremos seguridad; sólo queremos tapar nuestros miedos, ahogando al mundo que nos rodea y a nosotros mismos. Ahogando el encuentro con nuestra verdad.
Hay una seguridad más terrible aún; la religiosa. Nos aferramos a dioses, a curas, a budas, a gurus, a vírgenes, a "gauchos santos"... que infierno! La religión es un infierno!

La pregunta no es retórica. ¿Asegurarnos de que?

Ilustra Kokoschka