Break

Y te involucrás demasiado en el mundo. La contaminación siempre termina siendo espiritual. Es el alma la que padece los tormentos de la razón. Y te involucrás demasiado con tus pensamientos, en la razón. Se pierde el foco, se pierde el aire, se pierde la energía. Todo va mal dirigido. Rígido.
Silencio.

Silencio.

La soledad como elemento de tu neutralidad.
Silencio.

Y ahora, nada es necesario... silencio.

Mirarse, muy despacio, detenidamente. Ahí estamos. Somos simplemente ese coso móvil con forma deforme.
Mirarse, muy despacio, hay momentos en los que es mejor callar.

Silencio. Por favor.