Soltar todo y largarse...


Hay una canción de Silvio con la que siempre me sentí completamente identificado. "Soltar todo y largarse, que maravilla. Atesorando solo huesos nutrientes. Y lanzarse al camino pisando arcilla, destino a las estrellas resplandecientes".
Y de eso se trata la vida. Jodo dijo una vez "no vivas en la cárcel de tus huellas". Hay que entender que la única forma real y posible de vivir, es siendo dueño de nuestras ganas y deseos. Y siento que con el correr de los años este sentimiento se amplifica en mi. Nunca hagas lo que no tengas ganas. Nunca lo hagas sin corazón. Haz tu propio camino. Mirá el mundo con tus propios ojos y armate de tus propias ideas y visiones. No dejes que nada ni nadie interrumpa en tu crecimiento espiritual.
Cuando era muy chico dejé el secundario. No me interesaba. Me aburría. Había decidido que mi destino era la música, era el arte. Me encontraba encerrado en cuatro paredes aprendiendo cosas que nada tenían que ver con el amor, con los deseos, con el conocerse a uno mismo. Solo quería salir de ese lugar y agarrar un instrumento. Tuve que dejar porque siempre me quedaba libre antes que termine el primer trimestre. Desde entonces, solo me guío por mis deseos, por mis ganas. Lo más hermoso es que cuando uno empieza a hacer lo que realmente quiere, nada de ello puede perjudicar a los demás, sino que por el contrario, uno termina brindando su plenitud, contagiando entusiasmo.
"Soltar todo y largarse, que fascinante. Volver al santo oficio de la veleta. Desnudando la vida como un bergante, y soñando que un día serás poeta".

Ilustra Norah Borges.