Por estos días.

Tengo un poco abandonado al piloto.
Estos días estuve con esa clase de cosas que a uno le consumen el día y sentarme en la computadora me cuesta un poco más. Al menos por mucho tiempo.
Tengo algunos escritos que quiero compartirles, pero debo transcribirlos.

Ya lo haré.

El vacío.


En una ocasión Picasso se hallaba en su taller pintado. Junto a él había otra persona. Cuando terminó de pintar esta persona le pregunto cual era el sentido de su obra. Picasso enloqueció y por poco le propina una golpiza. "¿Por qué tiene que tener u sentido? ¿Acaso la rosa lo tiene? ¿acaso una nube lo tiene? Me fastidia que tratan de encontrarle un sentido a mi obra".

¿Cual es el sentido de la vida? La vida no tiene sentido. Las personas buscamos todo el tiempo darle un significado intelectivo a las cosas. Es el cerebro quien exige todo el tiempo una explicación. Picasso dice, ¿acaso va uno a preguntarle a una rosa o a una nube cual es el sentido de su existencia? Vivir en estado de vacuidad es la única manera real de sentir la vida.

No podemos darle una sentido a todo. Las cosas simplemente suceden, es su naturaleza.

Ilustra Rembrandt


Parque Central, el MET, mi casa.


Ayer fui al MET. En verdad estaba paseando y terminé en el Central Park y decidí caminar hasta el museo. Dato; en ningún lugar figura, pero si van alguna vez al MET la entrada sugerida es de 10 dólares, pero en verdad uno puede pagar lo que quiera. Yo siempre pago un dólar ya que estoy en contra que los grandes museos cobren entrada. Yo voy a ver a Van Gogh, yo voy a ver a Rembrandt y ellos no piden regalía de los tickets. Razón por la cual me siento completamente agradecido al Museo Nacional de Bellas Artes en la Argentina, ya que debe ser uno de los pocos grandes museos del mundo en donde la entrada es gratuita.
El punto es que entré al MET con la única intención de ir a ver a Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Estuve casi media hora contemplando una obra en particular. Se llama algo así como "retrato de un hombre", si la vieran sabrían de cual hablo ya que es una obra muy famosa de Velázquez. Y cuando fue suficiente me fui. A mi me gusta ir a los museos y ver una o dos, quizá tres obras. El turismo que pretende ver trescientas obras en una hora me pone la piel de gallina. Lo que quiero contarles es que al salir, sin saberlo, me topé con una muestra de Picasso. Una muestra gigante que va desde sus bocetos a hasta sus grandes obras, pasando por varias de tus etapas y con algunas fotos también. No podía no ir, soy un gran admirador de don Pablo. De manera que, en contra de mi filosofía respecto a los museos, entré.
Desde entonces hasta ahora -acabo de levantarme, son las 8 y media de la mañana acá- no paré de pensar en Picasso. Mirando las fechas de sus obras, la magnitud, la dedicación, llegué una hermosa conclusión y es que lo único que hizo Picasso en toda su vida fue pintar. Pintar hora tras hora, día tras día, año tras año; hasta finalmente encontrarse.
Siento que, a diferencia de él, le dedico muy poco tiempo a mi música. Esto me da bronca, me da miedo. Picasso no tenía facebook, Picasso no tenía muchos amigos, Picasso no lucía grandes ropas, Picasso no perdía el tiempo, Picasso solamente pintó, Picasso solamente vivió buscando y encontrando la Belleza. Y ese es el valor del verdadero artista.
El zen enseña a despojarse de todo. El zen enseña a borrar todo tipo de idea en tu cerebro, a vaciarte, de cuerpo y alma, ya que esta es la única manera de despertarse, de llegar al nirvana, a la iluminación o a la resurrección o como quieras llamarlo; creo que el artista entendió este sistema por su natural sensibilidad hacia la verdad.

Ilustra, no como una obviedad sino como una amplificación, Pablo Picasso.

La pluma y el olvido.


Me senté mirando el East River, cerca del puente de Williamsburg. Leí un tiempo que no puedo determinar, y cuando cerré el libro ya estaba amaneciendo. Una brisa me helaba los brazos y me resultaba agradable. Miré las olas y me imagine siendo ellas. Se me vino una gran verdad a la cabeza y ese es el tema de mi nueva canción. No tenía donde escribir entonces tuve que memorizar. Me sentí Borges, no por lo genial de la frase, ya que no lo es en ese sentido, sino porque él, debido a su ceguera, tenía que memorizar los versos cuando nadie podía anotarlos.
Llegué con toda la intención de escribirlo pero ya lo había olvidado.
Solo me quedó esto "comienzo por terminar, y en el vacío que todo lo llena, vuelvo a ser yo".
Me gusta pensar que todo el resto está en mi cabeza (en mi corazón) y que tarde o temprano tiene que salir de la cárcel del olvido para brindarse al mundo en forma de canción.
Me pasó esto, me pasa todo el tiempo.

Ilustra Max Ernst.


Una vida ajena.


Cuando te prestan una vida, cuando uno vive su vida a través de la de otro, pasa algo muy importante; nunca se es libre, nunca se es feliz. La experiencia de vida es un fenómeno personal e individual. Uno debe llevar su propio ropaje. "Si te prestan un remera ajena, te va a quedar o muy chica o muy grande y siempre te verás ridículo".
Ser quien se es nos dice Nietzsche continuamente. A lo que yo agregaría ser quien se es siempre que se pueda. Y esta es la raíz de lo que hablo. Cuando las personas no pueden consigo mismas, con su verdad, con sus ideas, ya sea porque carecen de todo esto o simplemente por una incapacidad que los ciega, comienzan a usar el ropaje ajeno, a mancharlo y a gastarlo.
Es muy importante entender que la única forma de vivir realmente es a través de nuestra propia vida, es únicamente a través de nuestras ideas y no de las ajenas.
¡Cuidate joven poeta que hay gusanos que aún beben de tu fuente!

Ilustra, hoy fundamentalmente, Rothko.

Lo que más sonó en mi ipod esta semana.

Belong de Washed Out.
Nude de Radiohead
Nantes de Beirut
Little secrets de Passion Pit
Young silence de Echo lake
Casiopea de Silvio Rodriguez

That's all folks!

Soltar todo y largarse...


Hay una canción de Silvio con la que siempre me sentí completamente identificado. "Soltar todo y largarse, que maravilla. Atesorando solo huesos nutrientes. Y lanzarse al camino pisando arcilla, destino a las estrellas resplandecientes".
Y de eso se trata la vida. Jodo dijo una vez "no vivas en la cárcel de tus huellas". Hay que entender que la única forma real y posible de vivir, es siendo dueño de nuestras ganas y deseos. Y siento que con el correr de los años este sentimiento se amplifica en mi. Nunca hagas lo que no tengas ganas. Nunca lo hagas sin corazón. Haz tu propio camino. Mirá el mundo con tus propios ojos y armate de tus propias ideas y visiones. No dejes que nada ni nadie interrumpa en tu crecimiento espiritual.
Cuando era muy chico dejé el secundario. No me interesaba. Me aburría. Había decidido que mi destino era la música, era el arte. Me encontraba encerrado en cuatro paredes aprendiendo cosas que nada tenían que ver con el amor, con los deseos, con el conocerse a uno mismo. Solo quería salir de ese lugar y agarrar un instrumento. Tuve que dejar porque siempre me quedaba libre antes que termine el primer trimestre. Desde entonces, solo me guío por mis deseos, por mis ganas. Lo más hermoso es que cuando uno empieza a hacer lo que realmente quiere, nada de ello puede perjudicar a los demás, sino que por el contrario, uno termina brindando su plenitud, contagiando entusiasmo.
"Soltar todo y largarse, que fascinante. Volver al santo oficio de la veleta. Desnudando la vida como un bergante, y soñando que un día serás poeta".

Ilustra Norah Borges.

El problema del amor.


Es un problema muy grave el del amor. Hay que tener un grado de pureza muy profundo para el amor y suele suceder que no todas las personas lo tienen; ya sea por incapacidad o por ignorancia. Pero hay un problema más grave aún y es el del significado del amor. Las religiones distorsionaron el significado del amor, así como las sociedades, las escuelas, las publicidades.
El amor comienza a partir de uno. Primero tengo que amarme, y amarme mucho. Primero tengo que sentirme feliz en mi soledad, cómodo conmigo mismo, con mi cuerpo, con mis ideas, las tenga o no. Primero tengo que ser mi gran amigo, mi gran amante y es entonces cuando dejamos de necesitar el significado del amor; simplemente es, simplemente sucede en nosotros cuando bailamos en nuestra habitación o cuando nos reímos a carcajadas o cuando en el silencio solo hay silencio, nuestro silencio. Ahí aparece el amor, ahí lo respiramos y cada célula de nuestro cuerpo es una fiesta desbordante, vital, única. Ahí estamos aptos para amar al otro, a los otros, a otras cosas.
Es muy grave el problema del amor.

Ilustra Manet.