Sobre la soledad y el solitario


La persona solitaria no ama su soledad. Es para ella una condición no una elección. La persona vital, capaz de descubrirse por completo, capaz de amarse profundamente, encuentra en la soledad un vehículo hacia el autoconocimiento.
La persona solitaria no es capaz de amarse a si mismo, razón por la cual se vuelve huraña, insensible, réproba y rencorosa. Carente de virtud para amar a los demás, termina por odiar al mundo entero.
Aquella persona que en el regocijo de su soledad se ama profundamente, porque se conoce, porque se despertó antes sí, es la única capaz que brindar un amor pleno, interesado* y genuino.

*La idea de una amor "desinteresado" es estúpida y completamente falsa. Amar desinteresadamente es estúpido por dos!

Ilustra, artista de la inmensa soledad, Fatuzzo.