Oh! Yo!


Estoy leyendo por segunda vez (tomé la efectiva determinación de que los libros deben leerse dos veces seguidas, por razones obvias) una serie de discursos que Osho brindó ante una audiencia, en las que analiza de una manera lúcida y profunda el Zarathustra de Nietzsche.
Copio a continuación un fragmento de mucha importancia:

Hay emociones que quieren matar al solitario; si no lo consiguen tienen que morir ellas. Pero ¿eres capaz de ser un asesino? -asesino de tus propias ilusiones, asesino de tus propias emociones.
En tu soledad desearás a tus amigos, desearás a tu esposa, desearás a tu marido, desearás a tus hijos, desearás mil y una cosas en las que nunca habías pensado. Y estos deseos te matarán, estas emociones te matarán, a menos que seas capaz de matarlas.

Es muy hermoso lo que dice. Él cree que la única forma de llegar a nuestra verdad, al autoconocimiento, a la plenitud y al goce, al placer de la creatividad, es rompiendo con ciertas relaciones, emociones, que son un grito aislado de una parte de nosotros que aún no se atreve.
Reconocer la verdadera condición humana, la soledad, no es solo una meta.

Ilustra Lucien Freud.