El hombre mediocre 2


Quiero el último celular, el mejor, el más caro. Quiero un celular de todos los colores. Uno que hable, que piense, ¡que sienta! Y además que lo haga por mi. Un celular que me brinde todos los recursos para estar completamente comunicado y continuamente cerca, cerca, cerca, y lejos de mi mismo y de mi soledad. ¡La metacomunicación orgásmica!
Quiero un celular que me ame, o al menos, que no me odie. Mi celular puede tener un nombre. Si, un nombre y un apellido.
Quiero el último celular, el mejor, el más caro... así piensa el hombre común. Así es su felicidad, su abundancia.

Ilustra Amadeo M.