Los Fuckin' Autistas


Hace muchísimos años que no se nada de esta banda. Perdí las canciones que tenía de ellos, y se me hace imposible conseguir ahora. Que cosa extraña sucede con el arte y sobre todo con la música de este país. Las grandes bandas, a diferencia de tanta porquería, terminar por perderse en el olvido.

¿Alguien los vio en vivo? ¿Alguien tiene alguna grabación o un link donde bajar algo?


Mies


Hay un Mies bueno y hay un Mies malo, pero definitivamente, Mies es el arquitecto eminente del siglo XX.

Máxima


Dominator- Dominated

Los unos y los otros


No hay muchas formas de distinguir a las personas; solo hay dos clases, los que son de verdad y los que son de mentira.

Diego Rivera es de verdad.

Más amigo de que de.


Subo al subte en la estación Juramento. Iba hasta Catedral para combinar con la línea E. Pasó un buen rato hasta que me senté. Siempre me gustó leer en el subte o en el colectivo porque hay algo del ruido, el movimiento, los empujones, el calor, que amplifican mi concentración. Estaba muy ansioso con un libro que me regalo Emilio de Gibran. También llevaba conmigo un libro de Osho que apoyé en mis piernas. Aún no me había metido en la lectura, cuando un señor sentado a mi izquierda me pregunta que estación era conveniente para llegar a av. Córdoba al mil trescientos. Me paré, miré el letrero de las estaciones, me senté y le dije que en Tribunales. "Ah si, eso me habían dicho. Es que me funciona mal la memoria". Traté de evitar el diálogo para, de una vez por todas, disfrutar mi libro. "¿Cuantos años me das?" Tuve que volver a cerrarlo. Pensé que después de todo, solo quedaban dos estaciones para que el señor bajara, y que, para no seguir interrumpiendo la lectura, lo mejor sería charlarle. "Yo creo que más de ochenta seguro ¿Ochenta y uno?" -arriesgué. A lo que él contestó " eso más nueve". Me preguntó que leía, señalando el libro apoyado en mis rodillas, como si no hubiese visto el que llevaba en las manos. Le dije que Osho. Luego, algo que cambió para mi todo el rumbo de la conversación. Lo que hasta entonces había sido un fastidió, se transformó en una amena charla. "Ah, yo soy amigo de Osho, pero más lo soy de Krishnamurti". Naturalmente que este hombre no hablaba en serio. A pesar de su edad y de su mala memoria, debería saber, al menos, que Osho y Krishnamurti habían muerto hacía rato. Pero entendí que fue una forma muy simpática de decirme que a él también le gustaban esas lecturas. Me preguntó si era estudiante de filosofía, a lo que contesté que no, que agraciadamente no, que solo me interesaba leer, y me obligó a anotar su teléfono. "Llamame a las dos de la tarde o a las diez de la noche. Nos juntamos a tomar un café y charlamos sobre todo esto." Lo anoté.
El dr. Elías, así tuve que agendar su nombre según su voluntad, se bajó en Tribunales. Desde el andén levantó el bastón para saludarme sin saber donde estaba sentado, a lo que respondí un batir de manos, sin la esperanza de que me viera.
No sé si lo voy a llamar. Quizá si. Tal vez ni se acuerde de mi nombre, o el número que me pasó no sea el correcto. Pero me quedé feliz. Son esas cosas que pasan. Conocí a un amigo más de Krishnamurti que de Osho en el subte línea D.
No volví a agarrar el libro de Gibran. Me quedé pensando, hasta que llegué, en los fantasmas sobre el tiempo que abruman y abundan la obra de Borges.

pd; Esto no es un cuento. No soy escritor de cuentos. El formato se acerca para hacer más acertada la historia y su lectura.

Oh! Yo!


Estoy leyendo por segunda vez (tomé la efectiva determinación de que los libros deben leerse dos veces seguidas, por razones obvias) una serie de discursos que Osho brindó ante una audiencia, en las que analiza de una manera lúcida y profunda el Zarathustra de Nietzsche.
Copio a continuación un fragmento de mucha importancia:

Hay emociones que quieren matar al solitario; si no lo consiguen tienen que morir ellas. Pero ¿eres capaz de ser un asesino? -asesino de tus propias ilusiones, asesino de tus propias emociones.
En tu soledad desearás a tus amigos, desearás a tu esposa, desearás a tu marido, desearás a tus hijos, desearás mil y una cosas en las que nunca habías pensado. Y estos deseos te matarán, estas emociones te matarán, a menos que seas capaz de matarlas.

Es muy hermoso lo que dice. Él cree que la única forma de llegar a nuestra verdad, al autoconocimiento, a la plenitud y al goce, al placer de la creatividad, es rompiendo con ciertas relaciones, emociones, que son un grito aislado de una parte de nosotros que aún no se atreve.
Reconocer la verdadera condición humana, la soledad, no es solo una meta.

Ilustra Lucien Freud.

Ocho y cincuenta y cinco.


La parte más linda es la que no se ve.

Ilustra Hundertwasser, a quien recordé con mucha alegría ayer.

Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom


Me gusta tanto las altas temperaturas como las muy bajas, tanto las medias como las templadas.

Disfruto la singularidad de cada sensación climática.


Una hermosa película de Kim Ki-Duk, lleva el nombre que titula este post. La imagen le pertenece.

Un e-mail a través del tiempo y el espacio


Si Wagner estuviese vivo y si Wagner tuviese e-mail, yo le escribiría esto;

Señor Richard Wagner,
Me dirijo a usted con la noble intención de agradecerle por tanto. Fuera del mero tecnicismo que caracteriza parte de su obra, cosa, por otro lado, que me pasa de largo por incapacidad o por ignorancia, encuentro en su música la sublime exaltación del alma humana. Un alma profunda y sensible, vital y exaltadora.
Si tuviese que elegir una música para siempre, esa sería su ópera El anillo de los Nibelungos, aunque la elección me costaría el eterno arrepentimiento.
Sin más, lo saluda afectuosamente
A.S.

Los notables sucesos de la noche anterior


Cervantes creía soñar era aliviar un poco las miserias que padecemos despiertos. En esa línea de pensamientos, podríamos sostener, que el soñar es padecer la miseria de los que en la vigilia gozan de armonía y tranquilidad. Mi noche de ayer lo comprobó. Me acosté con la completa seguridad de que iba a ser, después de un largo día y de buenas lecturas sugestivas, una noche reparadora. (Siempre me costó mucho dormirme, siempre me costó mucho profundizar el sueño, siempre me costó mucho mantenerlo). La cosa fue diferente. Entre largos despertares y la angustia y el horror que producen las pesadillas, la interminable noche me dejó pensamientos trágicos, violentos y desiguales. Curioso proceder de mi inconsciente, el cual había alimentado todo el día -creí alimentar- con la lucidez y el apego que suponen la obra de Jorge Luis Borges y Osho, que terminó por acercarme más a sordidez que al placer de descansar.
Freud, en su famosa interpretación de los sueños, sugiere no uno sino una serie de factores que inciden sobre nosotros al estar dormidos. Si pienso en ello, la próxima vez, apago el ventilador.

p.d.: No quiero pensar que el hecho de haber creando un álbum de fotos en mi facebook titulado nightmare before christmas, haya tenido una influencia directa sobre mi inconsciencia.

Ya subí con anterioridad esa imagen de Vincent van Gogh. ¿Por qué no habría de subirla otra vez?



Lunes, once menos cuarto de la mañana.


De las músicas más dulces que puedan existir, las "suite para violonchelo" de Bach, entran en la primera categoría. Un éxtasis sonoro, un elixir para el espíritu hambriento del melómano mañanero.

(La imagen de Bach está, naturalmente, trucada. No creo que ese haya sido su estilo. Pero me divierte ponerla ya que rompe un poco con la actitud estructurada, falsa y conservadora que rodea el ambiente de la música clásica. Lo despoja por un rato al gran Juan Sebastián de tanta "paquetería").


Sobre la soledad y el solitario


La persona solitaria no ama su soledad. Es para ella una condición no una elección. La persona vital, capaz de descubrirse por completo, capaz de amarse profundamente, encuentra en la soledad un vehículo hacia el autoconocimiento.
La persona solitaria no es capaz de amarse a si mismo, razón por la cual se vuelve huraña, insensible, réproba y rencorosa. Carente de virtud para amar a los demás, termina por odiar al mundo entero.
Aquella persona que en el regocijo de su soledad se ama profundamente, porque se conoce, porque se despertó antes sí, es la única capaz que brindar un amor pleno, interesado* y genuino.

*La idea de una amor "desinteresado" es estúpida y completamente falsa. Amar desinteresadamente es estúpido por dos!

Ilustra, artista de la inmensa soledad, Fatuzzo.


El hombre mediocre 2


Quiero el último celular, el mejor, el más caro. Quiero un celular de todos los colores. Uno que hable, que piense, ¡que sienta! Y además que lo haga por mi. Un celular que me brinde todos los recursos para estar completamente comunicado y continuamente cerca, cerca, cerca, y lejos de mi mismo y de mi soledad. ¡La metacomunicación orgásmica!
Quiero un celular que me ame, o al menos, que no me odie. Mi celular puede tener un nombre. Si, un nombre y un apellido.
Quiero el último celular, el mejor, el más caro... así piensa el hombre común. Así es su felicidad, su abundancia.

Ilustra Amadeo M.

El hombre mediocre


Fumarse un "pucho". Tener tele por cable. Repetir el plato. Cambiar el automóvil con la mayor frecuencia posible. Hacerse de lujos materiales innecesarios. Creer en dios o en otro o en alguien o en algo. Tener muchos amigos. Tener una mujer, y si es posible dos, y tres. Comprar pan dulce, nueces, luces, un árbol de navidad. Comer, comer, comer. Dormir mucho. Esperar el domingo, o el feriado, o la muerte de alguien. Planear las vacaciones. Maldecir la vida, castrarla, no verla, acallarla... Así piensa el hombre común. Así es su felicidad, su abundancia.

Ilustra, Mansilla-Tuñon