Cierre


Este viernes a las 19hs, en el marco del cierre de la muestra "Pintura Compartida" de mi querido amigo Emilio Fatuzzo, voy a estar tocando algunas bonitas canciones.
La entrada es libre y gratuita.

Anticristo


Lars von Trier pasa de ser, película tras película, un favorito a un denegado. Pero esa es su vitalidad. Después de Dogville me cansó. Me alarma su mirada sobre el mundo. No es la mía. Yo veo el mundo, el amor y la relación entre las personas y a las personas con el mundo, con cierta inocencia que tiene que ver más con un Sí sagrado que con un No sagrado. Nietzsche pensaría que von Trier aún quedó en León (véase "De las tres transformaciones". Así hablaba Zarathstra. Primera parte) y que posiblemente nunca llegue a niño.
Anticristo, su última película, es de las que gustan. Más por su perfección técnica y su belleza estética que por su malogrado guión, que no aburre, pero tampoco sorprende.

Sobre un tema en particular

Son las últimas palabras sobre determinada circunstancias.
Porque todas las cosas tienen sus últimas palabras. Todas las cosas se merecen un fin. Pero no como negación o repudio. Justamente, las últimas palabras confirman lo que fue, lo enaltecen.
Puedo permanecer mudo, pero eso sería una negación. En cambio, digo lo último, lo afirmo, y de esta forma me desprendo. Es un procedimiento casi supra-físico.
La negación solo trae una enfrentamiento con uno mismo. La afirmación -siendo incluso la cara de la misma moneda- es una elección también.
Todo lo contrario al coloquial término "hasta siempre". En cambio, "hasta nunca" es más presente, es más afirmativo, porque uno, deliberadamente elige hoy y no mañana y no siempre. "Nunca" es una negación devenida en afirmación.
Una de las últimas letras que escribí termina; "...cuanto siempre, que poco nunca"

...



Solo quise decir... que es tremendo estar vivo.

Sushi


Escuchar las canciones.
Recuerdos. Pero ¿Como?¿Acaso creías en el pasado?
No no. El pasado y el futuro son el refugio de la enfermedad, de la neurosis.
¿Te vas, tan lejos? ¿A que le temés, de que escapás?
El infierno va con vos a todas partes, de una punta a la otra.
El infierno no existe, tampoco existe dios.
¿Y todo lo que dijiste? No sé, ya lo olvidé.
Ya me olvidé che, ya me olvidé... siempre me olvido de todo.